Reflexiones
He hablado muchas veces sobre mi pasado.
Lo que no he dicho claramente y debería haberlo dicho mejor es que no fui ni soy una buena persona.
Cuando estuve bajo tutela de adultos que no eran mis familiares because razones,mi mayor deseo era ser aceptada.
Quería que notaran que me esforzaba. Qué podría ser adecuada.
Obviamente no funcionó. Yo "leía" demasiado, no "soportaba bromas" y en definitiva era el puchinball perfecto, así que más daba.
Esto último era más verbal que otra cosa porque se dieron cuenta en seguida lo cobarde que soy.
La familia era amiga de otra familia con dos hijas : la "buena,linda y educada" y la "vaga, perezosa,y fea".
Era una falsa dicotomía. En realidad la supuesta "vaga" trabajaba como una mula y nunca le agradecían su esfuerzo. Simplemente la otra hacía el trabajo que más lucía, atendiendo a la gente mientras su hermana cargaba con todas las tareas domésticas y era la que reponía y limpiaba el negocio.
Pero para su madre era una "vaga".
Me gustaría decir que estando en una situación más parecida a la segunda, me hice su amiga y nos dedicamos a sacarle el cuero al resto. Eso no ocurrió. Jamás hablamos.
Admiraba a la primera y quería ser su amiga. Tampoco sucedió porque obviamente yo no estaba a su altura.
Cuando volví a casa de mi padre estaba decidida a mostrar que no me dejaría intimidar por nadie. Salió mal.
Fui una alumna horrible, haciendo un patético rol de "malota" (básicamente mofándome ,siendo sarcástica e hiriente) y por única vez vi que en una escuela se le hacía el vacío a alguien por causas justificadas. Tal vez funcionó porque al ser alumna "nueva" y sin pandilla, había menos adultos dispuestos a fingir ceguera,y el grupo estaba más dispuesto a reconocer que yo estaba actuando mal al no ser una de ellos.
No es que en ese momento lo viese así. Comencé a faltar a clases,me deprimí, y desaprobé casi todas las materias. Al final del año sólo una chica me hablaba. Nunca le agradecí debidamente, realmente se merecía más gratitud.
Por supuesto al año siguiente estaba de vuelta bajo tutela, en una casa desconocida, y una vez siendo insuficiente para todos.
Sin embargo también hice nuevas amigas, me enamoré por primera vez, y hasta eludí hacer la confirmación, así que fue un buen año (irónicamente también hubo un intento de suicidio,pero fue un buen año,en conjunto) .
Cuando empecé la universidad quería un comienzo nuevo. Y en cierto modo lo logré. Me hice fama de buena alumna, fracasé terriblemente conviviendo con gente (resulta que tener peleas por cuáles cubiertos se usan para comer la polenta,y que marca de mermelada se debe comprar, solo es divertido en las comedias de TV). En realidad lo menos divertido era que me recordasen que yo estaba viviendo allí como un favor para mi hermana. Duré 4 meses (en esa casa, quiero decir).
También formé grupo de estudio y una de las personas de ese grupo siguió pidiéndome favores muchos años después. Este año ya no lo hizo más y aunque debería sentirme aliviada, fue un recordatorio de que aunque me aferro a la gente,la gente no se aferra tanto a mi.
Hace un par de días fue mí cumpleaños. Me saludó un montón de gente.Debí haberme dado cuenta que había algo mal . Pero no lo hice...
Tal vez soy incluso menos perspicaz de lo que creía además de mala persona.
Es una estupidez- si quisiera fingirme poeta diría que sigo la fórmula de Gabriel Utterson, y ya sabemos lo bien que le fue con eso-,pero me recuerda que si fuera una buena persona no perdería amistades (no por abandono , la gente enferma y muere,esa es otra cuestión).
Y no insistiría en aferrarme a seguir saludando a alguien porque al menos se acuerda de que existo (y hasta hizo el esfuerzo de mantener el contacto aunque sé que no es precisamente una buena persona).
No es un pedido de lástima. Es un recordatorio para mí. Beatriz tenía razón. Lo cursi es falso y yo soy falsa.
Por eso no puedo ser una amiga de verdad. Y ciertamente no soy una buena persona.